lunes, marzo 12, 2012

Entrevista a la poeta Pia Tafdrup

Reproducimos la entrevista que Mario Pera realizó a la poeta danesa Pia Tafdrup, quien participará en el Primer Festival Internacional de Poesía de Lima - 2012.

Entrevista a la poeta Pia Tafdrup:

«un premio no puede ser nunca una motivación para escribir»



La poeta danesa Pia Tafdrup


Por: Mario Pera




La poeta danesa Pia Tafdrup, es una de las voces más reconocidas e importantes de la poesía nórdica de los últimos tiempos. Dotada de un lirismo bastante personal e inusual, la poeta ha constituido una obra literaria muy sólida, con más de una docena de poemarios y publicaciones en otros géneros literarios que la han hecho destacar en el panorama literario escandinavo.
Tafdrup obtuvo el grado de Maestra en Artes por la Universidad de Copenhague en 1977, en donde se vinculó de modo más cercano con la poesía contemporánea de su país, Dinamarca, hecho que marcó en ella el deseo de escribir poesía. Sin embargo, su obra se hizo conocida en la década siguiente, en los 80’s, con la publicación de su primer poemario Cuando un ángel rompe su silencio (1981), para aparecer, al año siguiente, en Constelaciones. Antología de la poesía danesa 1976-1981 (1982) con el poemario No coger. Tras ello, ha publicado varios poemarios considerados como muy notables, tanto por la crítica especializada como por los lectores. Entre estos destacan Fiebre blanca, que obtuvo el Premio Holger Drachmann, La puerta de la Reina y Los caballos de Tarkovsky.
Su poesía ha sido traducida a varias lenguas como el inglés, portugués, árabe, croata, islandés, chino, búlgaro, italiano, francés, español, alemán, turco, griego, hebreo, japonés, polaco, macedonio, rumano y vietnamita.
Tafdrup no solo ha cultivado el género poético, sino también ha ingresado al terreno de la narrativa con la publicación de las novelas Devoción y Estrella sin tierra; y del teatro, con la puesta en escena de dos obras teatrales escritas por ella, Muerte en las montañas y La Tierra es azul, ambas montadas en el teatro de Odense, Dinamarca.
Desde 1989 es miembro de la Academia Literaria de Dinamarca y, como poeta, ha sido galardonada con varios premios importantes, tales como el premio de literatura danesa para mujeres otorgado por la Fundación Ragna Sidén en 1997, el Premio de Literatura del Consejo Nórdico en 1999 (que es el premio literario más prestigioso en el ámbito de los países escandinavos), el Premio Søren-Gyldendal en el 2005 y el Premio nórdico de la Academia Sueca en el 2006.
La poesía de Pia Tafdrup es, entre los poetas daneses contemporáneos, una de las más difundidas dentro y fuera de su país, constituyéndose como una poesía clave para poder acercarnos a la tradición poética nórdica de finales del siglo XX e inicios del siglo XXI. En la presente entrevista, Pia Tafdrup nos comenta respecto a sus inicios en la poesía, algunas de sus publicaciones más importantes y nos refiere opiniones singulares sobre el oficio de escribir.



1. Pia, eres Master en Artes, ¿cómo fue tu primer acercamiento a la poesía?, ¿cuáles fueron tus primeras lecturas?, las que determinaron en ti el deseo de escribir poesía y de publicar por primera vez un poema en literary journal Chancen, en 1980.
Mi padre me leía en voz alta los cuentos de hadas de Hans Christian Andersen tan pronto como fui capaz de entender mínimamente. Me dieron sus cuentos reunidos en 12 pequeños volúmenes como un regalo cuando fui bautizada. Incluso si el género es el de cuentos de hadas, es muy poético. Así, la mezcla de la voz de mi padre con la fuerza poética de las palabras, fue una especie de abono literario para mí. La presencia de mi padre, cuando me sentaba cerca de él, y el cómo me guió a este mundo mágico, es algo que nunca olvidaré. Todas las tardes, él también inventaba una historia para mí, cuando él estuvo viejo y enfermo, yo le leía lo mismos cuentos que él me leyó, y fue fantástico descubrir qué tipo de «medicina» eran las palabras de Hans Christian Andersen para él.

La poeta Pia Tafdrup con su padre, Finn Tafdrup, poco antes de que este último falleciera.
Foto: Philip Tafdrup

Mi primera lectura pública tuvo lugar en Odense —la ciudad donde Hans Christian Andersen nació—. Cuando un ángel rompe su silencio, fue publicado en 1981, leí de este poemario en un lugar en donde el público estaba sentado en una oscuridad total, no tenía ni idea de cómo fueron recibidos los poemas cuando los leí. Estaba casi gritando mis poemas, porque tenía la sensación de que el público estaba sentado muy lejos. Recibí muchos aplausos, pero una de las otras poetas que leyeron junto a mí, me hincó en la espalda y me dijo: «no puedes leer así». Ella tenía razón, pero me tomó mucho tiempo llegar a ser más civilizada cuando leo desde un escenario. Solo había escrito poemas, nunca imaginé que, algún día, presentaría esos poemas por mí misma. Hoy en día, no leo para un monstruo de muchas cabezas, sino para cada persona…
Estudié literatura en la Universidad de Copenhague, que era como un tipo de escuela de escritura para mí. Allí leí la poesía danesa contemporánea, y me encantó. De repente, me sentí como en casa. Escribí muchos poemas en ese momento. También envié algunos de esos poemas, de los años en que estudié, a una editorial, pero fueron por suerte rechazados. En primer lugar, cuando terminé mis estudios pude darle a los poemas, en serio, toda mi concentración, y luego encontré mi propia voz quedando lista para publicar. El poeta Inger Christensen dirigía la revista The Chance junto con Pil Dahlerup, y tuvieron el coraje de publicar uno de mis poemas, al año siguiente una editorial publicó mi primer poemario. 1981 fue un gran año para la poesía danesa por lo mucho que significaba el que, de pronto, surgieran muchos poetas al mismo tiempo.

No coger (1982), segundo poemario de Tafdrup

2. Has publicado, desde el año 1981 hasta la actualidad, más de 20 libros de poesía. Así como has evolucionado como persona, ¿cómo ha ido evolucionando tu poesía a lo largo de estos 20 poemarios? ¿Tal vez han cambiado los temas, lo que te interesa decir, tu forma de expresarte?
He escrito poemas con temas existenciales todo el tiempo, pero mi poesía, por supuesto, se ha desarrollado con el transcurso de los años. Tal como un pintor puede elegir un pequeño lienzo, empecé de modo minimalista. Cuando el pintor adquiere más experiencia, él o ella elegirá un lienzo más grande y, tal vez, terminará creando en un lienzo muy grande. Lo mismo es para mí. Mis poemas fueron creciendo lentamente, porque me hice capaz de enfrentarme a un mundo más grande. Incluso mis libros comenzaron a dialogar con los demás.
En los noventas, escribí una trilogía temática: el bosque, la ciudad y el agua. No tenía un plan desde el principio, pero de repente fue así. Y desde el cambio de milenio, he escrito un cuarteto basado en los cuatro elementos. Y otra vez: ¡eso sucedió casi sin ser consciente de lo que estaba pasando! En mayo de 2012, el último de los cuatro libros será publicado… Es por eso, que es tan fascinante el continuar. Hoy en día, los medios de comunicación solo se centran en el nuevo libro de un poeta o escritor, pero la obra íntegra de un autor, por supuesto, es de gran interés.

Novelas de Tafdrup: izq. Devoción (2004) y der. Estrella sin tierra (2008)

3. Además de escribir poesía, has ingresado últimamente en otro género literarios como la narrativa (la escritura de novelas, en particular); sin embargo, siempre retornas al género poético. ¿Qué te ofrece la poesía como género que los otros géneros literarios en los que también has publicado no te han ofrecido?
Cuando escribí un poema llamado «Sacrifier» (‘El sacrificador’) —inspirado por el filósofo francés Derrida—, me di cuenta de que tenía mucho más que decir, pero, en ese momento, no sabía cómo. Medio año más tarde, me encontré escribiendo prosa con el fin de captar lo que no pude en el poema. Simplemente, tenía mucho que decir y, por eso, terminé una novela llamada Sacrifier (‘El sacrificador’). El pensamiento de Derrida era que ofreces todo de ti cuando estas enamorado. Espero que esta novela algún día sea traducida al español, estoy segura de que los lectores en español la comprenderán.

Poemario Los caballos de Tarkovsky (2006), izq. versión danesa y der. traducción al inglés

4. Entre tus poemarios Los caballos de Tarkovski es, indudablemente, uno de los más importantes por el significado emocional que tuvo para ti, es el poemario que escribes tras la enfermedad y muerte de tu padre, es un poemario de la pérdida, pero también del recuerdo y de la celebración de la vida de tu padre. ¿Qué nos puedes contar de este poemario? Al provenir de una experiencia tan fuerte, ¿A partir de la publicación de Los caballos de Tarkovski cambió en algo tu forma de expresión poética?
El poemario Los caballos de Tarkovsky, trata sobre mi padre volviéndose senil y sobre su muerte. Por supuesto, no era el libro que hubiera soñado escribir, pero mi padre quería, cuando estaba en la plenitud de su vida, que hablara en su funeral. Alejé de mí ese pensamiento hasta el día de su muerte… Tras fallecer, supe que tenía que hacer el discurso. Escribí el discurso completo en dos horas, y contenía un poema. No me di cuenta de que ese fue el comienzo de algo mucho más grande. Yo había decido un año antes, que me quedaría un mes en Berlín con el fin de escribir. Este período fue dos semanas después de que mi padre fuera enterrado.

Los caballos de Tarkovsky (2009), traducción al español por Basarai

Pensé que debía escribir algo más, pero lo único que salía de mi lapicero era la palabra «padre». Todo lo que intentaba escribir era sobre él… Primero, no quería escribir sobre su demencia, pero era la única cosa en la que pensaba, y luego me permití Intentarlo, y quedé completamente absorta.
Veía películas de Tarkovsky durante el último mes de vida de mi padre, porque estaba preparando un discurso sobre una de mis películas favoritas Andrej Rublev. Un resultado de esto, fue que la atmósfera en las películas de Tarkovsky se conectó con mi padre. Esa es la razón por la cual se halla Tarkovsky en el título. Hay muchos caballos en su película. El animal favorito de mi padre era el caballo. Los animales siempre reflejan lo que está pasando en la relación entre las personas. Entonces, si no estás muy seguro, puedes ver en el comportamiento de los animales lo que está sucediendo entre los seres humanos. En la última escena de Andrej Rublev puedes ver a los caballos en la lluvia, representando una esperanza, algo importante para un libro que trata sobre la muerte de mi padre.

Tafdrup en el PEN American Center 2007.
Foto: Beowulf Sheehan

5. Tu obra poética ha sido reconocida con varios premios, entre estos el Premio de Literatura del Consejo Nórdico en 1999, el Premio Søren-Gyldendal en el 2005 y el Premio nórdico de la Academia Sueca en el 2006. Para algunos autores los premios no significan nada, ¿qué significan los premios para Pia Tafdrup?
Estoy muy agradecida por estos premios. Paso mucho tiempo sola, trayendo mis poemas al mundo. Por supuesto, aprecio el llegar a tocar al lector. Mi sueño es que el poema pueda ser un lugar de encuentro. Las reacciones y las respuestas, son muy diferentes. Considero un privilegio especial ser leída y entendida por los colegas, pero, por supuesto, un premio no puede ser nunca una motivación para escribir. Tiene que serlo una necesidad existencial.

Otros poemarios de Tafdrup: Fiebre blanca (1986), La puerta de la reina (1998)
y Las ballenas en París (2002)

6. En nuestro país, Perú, se debate la reinstauración del Premio Nacional de Poesía. ¿Existe en Dinamarca algún premio parecido? ¿Consideras importante que el estado promocione la literatura a través de este tipo de premios?
Tenemos diferentes tipos de premios y becas en Dinamarca. Las subvenciones, se dan casi siempre por los estados y muchos países quisieran copiar nuestro sistema en ese sentido. Tenemos el Consejo Danés de las Artes. Este Consejo apoya actividades artísticas en el campo de la literatura, de las artes escénicas, de las artes visuales y de la música.
Soy miembro de la Academia Danesa, institución en la que donde tenemos varios premios para los escritores, poetas y dramaturgos. De hecho, el mayor premio es pagado por el Estado, pero solo los miembros de la Academia deciden quién lo recibe. Lo importante es que tienen que ser escritores, poetas y otros profesionales entre los que se distribuyan tanto los premios, como las subvenciones. Cuando el Estado danés concede subvenciones, tenemos que decidir cada tres años a quiénes otorgarlo.

Último poemario de Tafdrup: La brújula del pájaro migrante (2010)

7. Quisiera saber Pia si vas a publicar pronto un nuevo poemario, ¿tienes algún nuevo proyecto poético del que nos puedas hablar en primicia?
Junto con Las ballenas en París (2002), Los caballos de Tarkovsky (2006), (y su traducción al español por la editorial Bassarai en el 2009) y La brújula del pájaro migrante, el nuevo poemario terminará el cuarteto que mencioné anteriormente. Las ballenas en París tiene a la persona amada como la figura central, Los caballos de Tarkovsky, tiene al padre y La brújula del pájaro migrante, a la madre. El nuevo poemario será publicado cuando tenga sesenta años. Contiene poemas de mis recuerdos, una para cada año, así que allí «el yo» es la figura central.

Tafdrup leyendo uno de sus poemas

8. ¿Qué piensas respecto al último Premio Nobel de Literatura otorgado al poeta sueco Tomas Tranströmer? ¿Se hace «justicia» con la obra de uno de los más importantes poetas europeos?
Me sentí muy feliz el día que me oí que Tomas Tranströmer recibió el premio. Estaba totalmente sola, ¡pero realmente celebré! Sí, Tranströmer es uno de los más grandes poetas que tenemos. No se puede hablar de «justicia» cuando se trata de premios, estaríamos muy parametrados.

Afiche de la editorial danesa Gylendal para la presentación de
la obra completa de la poeta Pia Tafdrup en tres volúmenes:
Poesía (1981-83) (1999), Poesía (1984-88) (2000) y Poesía (1989-98) (2001)

9. Finalmente, vas a participar en el Primer Festival Internacional de Poesía de Lima, ¿qué expectativas tienes en torno a la realización de este nuevo festival?
Espero poder participar en este experimento, y desde que Renato Sandoval tiene un papel importante, supongo que tendremos programas serios, pero también con gran diversión. Tal vez también será un poco caótico por ser la primera vez. Sin embargo, durante los años me he acostumbrado a que no todos los países del mundo estén organizados como los países escandinavos… Por lo menos, he cancelado la última semana de un mes en París, a fin de poder llegar a Lima. Si eventos como este son recurrentes, su importancia irá creciendo.
Nunca me olvido de una escuela en México, que cada año era visitada por diez poetas, ¡al mismo tiempo! Este evento era preparado cuidadosamente. Cada vez más y más alumnos y estudiantes escribían poemas para cada año. Algunos de ellos recitaban sus poemas junto con nosotros. Yo estaba muy sorprendida. Solo puedo desearles buena suerte.
 
 
 
(Tomado del blog La Convención: http://www.la-convencion.blogspot.com/)

martes, marzo 06, 2012

Entrevista al poeta Ramón Cote

Reproducimos la entrevista que Mario Pera realizó al poeta colombiano Ramón Cote, quien participará en el Primer Festival Internacional de Poesía de Lima - 2012.

Entrevista al poeta Ramón Cote:

«la poesía es una manera de luchar contra la barbarie»



El poeta colombiano Ramón Cote



 
Por: Mario Pera


 
Ramón Cote es, actualmente, uno de los poetas más reconocidos de su país, Colombia, y de Latinoamérica. Dueño de una prosa en la que muestra un amplio dominio de diversas técnicas y del lenguaje, Cote enmarca en su poesía diversos temas que van desde la introspección personal, hasta poemas escritos con base en las pinturas que más lo han cautivado, dotando a su poesía de imágenes poderosas y sugerentes.
Estudió Historia del Arte en la Universidad Complutense de Madrid, ciudad en la que frecuentemente visitaba el Museo del Prado. A la par de desarrollar su trabajo de creación poética, Cote ha publicado no pocos libros de narrativa y dos ensayos sobre poesía que han permitido al público en general, pero principalmente al hispanohablante, conocer más sobre la poesía colombiana y latinoamericana, estos son Diez de ultramar (1992) y La poesía del siglo XX en Colombia (2006).
Al publicar su primer poemario, Poemas para una fosa común (1984), recibió una crítica elogiosa por un amplio sector del ambiente literario. En el año 2003, se hizo merecedor del III Premio de Poesía Casa de América de Poesía Americana, por su poemario Colección privada, y en el año 2009, ganó el XXIII Premio Unicaja de Poesía por su poemario Los fuegos obligados.
La poesía de Cote es una de corte muy singular y, por medio de esta entrevista, podemos conocer más sobre la obra y la vida de este distinguido poeta colombiano que, no cabe duda, debemos leer y releer.

Primer poemario de Cote, Poemas para una fosa común (1984), reeditado en 1985 y 2006

1. Ramón, ¿qué fue lo que determinó en ti el deseo de escribir poesía? ¿Cómo fue ese primer encuentro con la poesía en una casa que, asumo, debió estar «inundada» de poemarios?, dado que tu padre, Eduardo Cote Lamus, también fue poeta.
La casa donde crecí, como bien supones, estaba llena de libros heredados de mi padre. No sé por qué en vez de interesarme por los libros de historia o filosofía, novela o religión, me incliné hacia esa parte donde estaba la sección de poesía. Y no sé por qué me sedujeron esos tomos delgados, ese tipo de papel, esas hojas amarillentas, esas palabras. Había una gran cantidad de libros, pero no había nadie que me dijera —ni que me obligara— a decidirme por estos, pues como sabrás, mi padre murió cuando yo apenas tenía año y medio de nacido. Sentí una fascinación inmediata por la poesía, de manera que me fui internando entre los anaqueles leyendo aquí y allá cosas que, indudablemente, me marcaron y que hicieron que escribiera poesía.


Antologías de poesía preparadas por Ramón Cote para la editorial Visor:
Diez de ultramar (1992) y La poesía del siglo XX en Colombia (2006)

2. Me imagino que siendo hijo de un poeta reconocido, pensaste más de dos veces antes de decidirte por el camino de la poesía, ello por las inevitables comparaciones. ¿Cómo ves ese tema? ¿Has sentido el peso del tener que estar a la «altura poética» de tu padre, o has podido eludir esa responsabilidad impuesta por los lectores y críticos?
Creo firmemente que la poesía es un llamado, como una vocación religiosa, si se me permite la comparación. La verdad nunca me planteé el hecho —he debido hacerlo por supuesto— de no escribir poesía por la inevitable comparación con mi padre. En la partida entre la conciencia y la inconsciencia, me ganó esta última porque empecé a escribir poemas a los doce años, aproximadamente, porque lo necesitaba, porque comprendí que era una forma que me emocionaba y en la cual me sentía reflejado. Son esas decisiones que se toman sin pensarlo, sin importarme las comparaciones. La verdad, tuve una gran ayuda y apoyo por parte de mi familia en este aspecto. Nadie me dijo «no lo hagas» ni nadie me dijo «hazlo». La decisión fue mía. Y la verdad, no me arrepiento.


3. Estudiaste Historia del Arte en la Universidad Complutense de Madrid, ello te ha ofrecido una visión general del desarrollo de las diferentes ramas del arte, ¿tu poética se ve influenciada por otras artes como la pintura, la música, el cine, etc.?
Mi madre tenía una galería de arte y aparte de los libros mencionados al principio, también había muchos catálogos de pintores y desde muy pequeño me encantó la pintura, no para dedicarme a ella, sino para gozarla. Sentía y siento un placer enorme en ella. El problema surgió cuando quise unir esas dos vertientes —poesía y pintura—, pues empecé a escribir poemas sobre cuadros pero, la verdad, nunca me salieron bien.

Poemario Colección privada (2003) con el que Ramón Cote ganó el
III Premio de Poesía Casa de América de Poesía Americana en el año 2003

Tuve que esperar cerca de veinte años para que de repente surgieran con total naturalidad. De hecho, escribí Colección privada, libro dedicado en su totalidad a la pintura, en año y medio. Escribí más de cuarenta poemas en año y medio, y de alguna manera fueron una especie de biografía visual lo que allí quedó registrado. Que ese libro fuera premiado con el Casa de América fue una enorme felicidad, ya que de alguna manera algo me decía que no me había equivocado. A veces las pasiones tienen su reconocimiento.


4. ¿Has pensado, en algún momento, dedicarte a la política o quizá seguir el camino del servicio diplomático a tu país?
Nunca se me pasó por la cabeza dedicarme a la política, aunque ocupé un cargo diplomático durante dos años, lo que no quiere decir que estuviera dando mis primeros pasos en el resbaladizo terreno de la política. Para resbaladizos terrenos ya tenía el de la literatura.

5. Ramón, en relación a tu método de trabajo, ¿escribes poemas y luego los ordenas esperando que el tiempo en que los escribiste le dé una unidad u organicidad a cada poemario, o armas una estructura previa al poemario y escribes los poemas que satisfagan la misma? ¿Eres de los que corrigen mucho?
Salvo el mencionado Colección privada, un libro temático, y otro, Botella Papel, centrado en objetos y oficios de Bogotá, los otros libros se han venido armando solos, con su propia inercia y decantación. Los libros son épocas de la vida y llega un momento en que hay que ordenarlos. De manera que ellos mismos se van armando a su manera, lo que se presta a la arbitrariedad, pero también a la libertad, dos cosas muy importantes en el proceso de creación.

Poemario Botella de papel (1999) de Ramón Cote

En cuanto al método de trabajo, me encanta corregir los poemas, repetírmelos de memoria cuando me voy a dormir, y hago muchas versiones de un mismo texto, de manera que se convierten en una especie de obsesión, pues puedo durar escribiendo un poema unos dos o tres meses, tiempo en el que les cambio cosas y voy comparando, en su evolución o su trayectoria, sería más preciso, cuáles han sido los aciertos o descubriendo cuáles los añadidos innecesarios.


6. En cuanto a tus gustos literarios, ¿a qué escritores (poetas o narradores) u obras literarias retornas constantemente? ¿A qué autores y obras consideras capitales para tu formación como poeta?
Como sucede en este tipo de preguntas, siempre habrá un nombre que haga falta en la lista, pero los poetas que fueron claves en mi formación podría decir que fueron Neruda, Cernuda, Borges, Eliot, Brodsky, Enrique Molina, Gil de Biedma, Claudio Rodríguez, Valente, Antonio Colinas, Gimferrer. Y el gran Álvaro Mutis.

Poemario Los fuegos obligados (2009) con el que Ramón Cote ganó el
XXIII Premio Unicaja de Poesía

7. La situación política colombiana y la guerrilla es un tema recurrente en las noticias internacionales. En ese sentido, ¿la situación socio-política y el problema de las FARC dificultan el desarrollo del ámbito cultural colombiano y, esencialmente, del ambiente literario? ¿La poesía colombiana reciente aborda este tema o lo deja de lado?
Lamentablemente o no, uno es producto de su tiempo, y en Colombia la violencia ha sido una constante que ha durado varias décadas. «Un gran principio de violencia regía nuestras costumbres», dice Perse. Pues ese verso indirectamente describe de manera precisa nuestra condición, pero precisamente la poesía es una manera de luchar contra la barbarie. Aunque no se escriba directamente sobre ella, es latente su presencia y existen muchos poetas que la abordan de una manera lateral y silenciosa. Es, en definitiva, una manera de reafirmarse en el mundo, como todas las poesías del planeta.

El poeta Ramón Cote recibiendo el III Premio de Poesía Casa de América de Poesía Americana
en el año 2003 y el XXIII Premio Unicaja de Poesía en eñ año 2009

8. Eres uno de los invitados al Primer Festival Internacional de Poesía de Lima (FIPLima), un evento inédito en el Perú y que configura un nuevo intento para hacer que la poesía llegue a más personas. ¿Cuál es tu opinión en torno a los festivales y encuentros de poesía? ¿Realmente sirven para acercar a la poesía al público en general? Asimismo, ¿qué expectativas tienes en relación a este nuevo festival?
Los encuentros, como este de Lima, son de gran importancia y, en un mundo totalmente conectado, la poesía no podía ser ajena a este fenómeno. El festival de poesía de Medellín, por ejemplo, es una especie de catalizador, un termómetro del país, pues son cientos de personas que encuentran de repente en la poesía un espacio habitable, cercano. Sacó a los poetas de la penumbra y también a los lectores y los hizo visibles y les enseñó que también hay un lugar para ellos. Los poetas no son de otro mundo y los lectores tampoco. Son personas normales y corrientes que se dedican con pasión a su oficio, como ocurre con el resto de las personas.


9. ¿Esta será tu primera visita al Perú? ¿Conoces algo de la tradición poética peruana? ¿Quizá tienes preferencia por algún poeta peruano, contemporáneo o clásico?
Va a ser mi primera visita al Perú y tengo una gran expectativa por saber cómo va a ser todo. Todos sabemos que la tradición literaria peruana es una de las más grandes e importantes del continente. El nivel de su escritura es altísimo, tanto en los consagrados como en las generaciones más recientes. ¿Nombres? Muchos y muy queridos y siempre releídos con verdadera devoción: Vallejo, por supuesto, pero también, y a la misma altura, Westphalen, Eielson, Moro, Oquendo de Amat, Salazar Bondy, Sologuren, Lucho Hernández, Blanca Varela, Cisneros, Watanabe.
Y entre los «jóvenes» Eduardo Chirinos, Rossella di Paolo, Rocío Santisteban. Y sería injusto no mencionar en esta lista aunque no sean poetas, a Vargas Llosa y al inmenso, inmensísimo, gigantesco Julio Ramón Ribeyro. Leo sus cuentos como si fueran poemas.


Publicaciones en narrativa del poeta colombiano Ramón Cote:
Magola contra la ley de la gravedad (cuento infantil, 2010) y Tres pisos más arriba (cuento, 2008)

10. Estimado Ramón, para finalizar, ¿actualmente te encuentras trabajando en algún nuevo proyecto literario? ¿Nos puedes comentar, en primicia, sobre tu o tus próximas publicaciones en poesía o ensayo?
Tengo un nuevo libro de poemas que hasta el momento se llama Lo intacto tarda, título tomado de un verso del portugués Ramos Rosa. Y también, y esto sí que es una primicia, tengo una novela ya escrita, pero como la escribí a mano —no podía hacerlo de otra manera— tardaré más tiempo en pasarla al computador que escribirla. Cuando la acabe de pasar te cuento.
 
 
 
 
(Tomado del blog La Convención: http://www.la-convencion.blogspot.com/)

lunes, marzo 05, 2012

Entrevista al poeta austríaco Manfred Chobot

Reproducimos la entrevista que Mario Pera realizó al poeta austríaco Manfred Chobot, quien participará en el Primer Festival Internacional de Poesía de Lima - 2012.

 

Entrevista al poeta Manfred Chobot:

«La poesía es dolor, es ira, es intensidad, y es algo que golpea

el sentimiento del autor»





El poeta austríaco Manfred Chobot

Por: Mario Pera




Ingeniero agrícola de profesión, el poeta austríaco Manfred Chobot ha cultivado y publicado poesía y textos de otros géneros literarios desde muy joven, siendo, además, autor de 50 obras de radio para las radioemisoras ORF, Radio de Hesse, Radio de Alemania del Sur, Radio Bremen y RAI, entre otros.
Su obra poética lo ha hecho merecedor del Premio de Fomento de Niederösterreich (Baja Austria) en 1992; el Premio Theodor Körner, el Premio de Literatura de Burgenland en el 2006 y el Premio literario BEWAG en el 2007. Asimismo, en el 2003, la Academia Mundial de Arte y Cultura le otorgó el título de Doctor Honoris Causa de Literatura de la WAAC.
La obra de Chobot es reconocida mundialmente, habiendo sido traducida a diferentes lenguas como el búlgaro, italiano, húngaro, francés, español, inglés, polaco, holandés, entre otras. Ha participado, también, en los encuentros y festivales de poesía en Eslovaquia, Lituania, España, Israel, Rumania, Colombia, Taiwán, Argentina y Nicaragua.
La poesía de Manfred Chobot se ve influenciada por otros géneros y registros literarios como el cuento, la sátira, la novela, el cuento para niños y el ensayo, y otras artes, como la fotografía. Se trata de una poesía vasta en imágenes, en constante producción y reinvención, en la que Chobot se sirve de diferentes temas y sonidos para describir, con suma creatividad, su manera de ver e interpretar el mundo que lo rodea. Siempre se ha mantenido vinculado al ambiente literario de su país, Austria, involucrándose, además, en el quehacer literario austriaco.
En la presente entrevista, nos acercamos tanto al poeta como a su poesía, esperando poder conocer un poco más sobre un poeta cuya obra goza de un valor incuestionable.


1. Manfred, estudiaste ingeniería agrícola, ¿cómo fue tu primer acercamiento a la poesía?, que está bastante alejada del campo científico de la ingeniería. ¿Cuáles fueron tus primeras lecturas?, las que determinaron en ti el deseo de escribir poesía.
Siempre he estado interesado en las artes, en la música, y en la poesía, leyendo poesía siempre en el tranvía y en el metro. Me impresionó mucho Bertolt Brecht, y los poetas beat como like Ginsberg, Ferlinghetti, Gregory Corso, Philip Whalen, Gary Snyder, Anne Waldman y otros. No se debe olvidar mencionar a poetas como Bob Dylan, John Lennon, Jim Morrison. Más tarde, descubrí la poesía del Expresionismo alemán, y comencé a escribir prosa, y cuentos cortos satíricos.

Projekte (1973), segundo poemario de Manfred Chobot

2. Empezaste a publicar en la década de 1970, cuando el mundo y sus problemas eran bastante distintos al mundo contemporáneo, ¿consideras que ha cambiado la forma en la que te acercas a la poesía actualmente?, viviendo en una sociedad con problemas de crisis económica, desastres medioambientales, inestabilidad política distintos a cuando publicaste tus primeros poemarios.
Sí, pienso que sí porque ha habido un gran cambio. En los tiempos de la década de los 70’s, todos estábamos convencidos de que podíamos cambiar el mundo con la poesía. Ahora, se observa que no hay oportunidad de hacerlo. Pero, por otro lado, la gente escribe mucha poesía, y supongo que varios de ellos lo hacen solo para escapar de los problemas de su alrededor, aunque algunos de los jóvenes sintonizan con un nuevo conservadurismo.
En cuanto a mí, mis poemas son más del lado de la emotividad y de los sentimientos, mientras mi prosa es más del lado cerebral.


3. Además de poeta, has ingresado en otros géneros literarios como el teatro y los guiones de radio, sin embargo, siempre retornas al género poético. ¿Qué te ofrece la poesía que los otros géneros literarios que también has realizado no te han ofrecido?
En cuanto a mí, es muy importante cambiar de géneros, pues así se evita el repetirse a uno mismo. Por otro lado, tienes que escribir cosas que venden, y la poesía es bien vendida en los países de habla alemana. Pero como un hilo conductor, la poesía corre a través de mi vida. Continúa siendo, para mí, un ancla en el mar de la escritura. Hay cosas que no deben expresarse en prosa, sino que deben gritarse en los poemas. La poesía es dolor, es ira, es intensidad, y es algo que golpea el sentimiento del autor, y él mismo espera que también alcance el corazón de los lectores.

Primera novela de Manfred Chobot, Reise nach Unterkralowitz ('Viaje hacia Unterkralowitz') (2009)

4. La poesía es un género de expresión del arte, pero en varias ocasiones la poesía ha servido para realizar una denuncia social de una determinada problemática. En relación a ello, ¿consideras que le cabe un rol a la poesía en cuanto a la denuncia social?
Espero eso, pero no soy un soñador poco realista. Tal vez hay una esperanza, o una pequeña oportunidad para hacerlo de esa manera en Sudamérica, como para obligar a un aporte o a un ataque. En Austria, es totalmente extraño esperar que la poesía juegue cualquier tipo de rol en el contexto social. Así como se piensa que los poetas son locos, lunáticos y un tipo especial de outsiders. Se dice que solo los poetas leen poesía.

Dorfgeschichten (1992), poemario del vienés Chobot

5. ¿Cuáles son las principales características de tu obra poética Manfred? ¿Cuáles son los temas centrales que abordas y que te interesa desarrollar en tu obra poética?
Me gusta jugar con el lenguaje, pero no de un modo experimental, sino utilizando a menudo aliteraciones, y prefiero aplicar sinónimos, palabras que suenan similar. El principal tema para mí, es ser entendido. No quiero escribir poemas que cubren un enigma, que hacen a la gente pensar: ¿Qué es lo que quiere decirnos? ¿Qué significa eso? Sobre todo, envuelvo una actitud sarcástica o satírica o humorosa entre líneas.

Los poetas austríacos: Erich Fried, Ernst Jandl y H. C. Artmann, predilectos de Chobot

6. En relación a la poesía que actualmente se hace en tu país, Austria, ¿cómo ves el nivel, la calidad, de la poesía austríaca contemporánea? ¿Las nuevas generaciones de poetas austríacos están logrando publicar una obra de interés?
Supongo que el nivel de la poesía austríaca es muy alto; algunos poetas como H. C. Artmann o Ernst Jandl causaron un impacto muy fuerte para la poesía de habla alemana, y a menudo se piensa que son poetas alemanes. Por otro lado, se debe mencionar a Erich Fried como el poeta más importante de la poesía política. Todos ellos han muerto hace unos pocos años. Elfriede Mayroecker es una significativa poeta y escritora.
La generación más joven, y la de mediana edad, publican bastantes libros interesantes, solo para señalar algunos están: Christoph Janacs, Richard Wall, Helwig Brunner, Erika Kronabitter…

Poemario Aloha! Briefe aus Hawaii (2008)

7. Hace unos meses se debatió en Perú la reinstauración del Premio Nacional de Poesía. En Austria existe algún tipo de premio o incentivo del estado para los escritores, narradores o poetas? Tal vez un apoyo económico para publicar los libros, becas de estudio, apoyo económico para viajar, etc.
En Austria hay un ramillete de premios literarios y de becas otorgados por el estado, los países y algunas de las ciudades más importantes. Para algunos tienes que enviar, otros son otorgados por un jurado. Los escritores consiguen apoyo para viajar y las editoriales para editar e imprimir los libros.

Uno de los varios poemario de Manfred Chobot, Stadtgeschichten (1999)

8. Manfred, quisiera saber si vas a publicar pronto un nuevo libro o poemario, ¿tienes algún nuevo proyecto del que nos puedas hablar en primicia?
El año pasado publiqué cuatro libros: una novela, una novela corta la que es en parte surrealista porque contiene solo sueños, y dos libros como coeditor relacionados con los sueños literarios también, y un libro de antiguos cuentos de humor de Viena.
Este año publicaré un libro de cuentos satíricos y un libro relacionado al supermercado cercano a donde vivo, el que es uno de los más grandes, incluso en Europa. Finalmente, publicaré un nuevo poemario pero no estoy seguro si se imprimirá a tiempo para cuando viaje a Lima. Este libro será mi undécimo poemario.

El poeta Manfred Chobot leyendo su poesía

9. ¿Esta será la primera vez que estarás en el Perú? ¿Conoces algo de la poesía peruana, quizá conoces a algún poeta en particular y su obra?
Una vez estuve en Perú, viajando a través de Sudamérica. En esa ocasión, visité Lima, Cusco y Machu Picchu, Puno y el Lago Titicaca.
No estoy familiarizado con la poesía peruana. Pero, por supuesto, conozco a Mario Vargas Llosa y algunos de sus libros.

Último poemario de Chobot, Versuch den Blitz einzufagen (2011)

10. Finalmente, has participado en muchos festivales de poesía, y ahora participarás en el Primer Festival Internacional de Poesía de Lima. Habiendo sido parte de otros festivales de poesía de gran importancia en la región, ¿qué expectativas tienes en relación a este nuevo festival?
Es un gran honor para mí haber sido invitado a la primera edición de este nuevo festival. Espero, profundamente, sentir emociones como las sentí en Medellín, Rosario y Nicaragua, y un auditorio lleno de gente con un amor puro por la poesía. Estoy seguro de que encontraré a muchas personas ansiosas por escuchar poesía, también.

(Tomado del blog La Convención: http://www.la-convencion.blogspot.com/)

sábado, marzo 03, 2012

Entrevista al poeta peruano Róger Santiváñez

Reproducimos la entrevista que Mario Pera realizó al poeta peruano Róger Santiváñez, quien participará del Primer Festival Internacional de Poesía de Lima - 2012.
 

Entrevista al poeta Róger Santiváñez:

«La poesía puede ocuparse, servir o vincularse a lo que mejor le parezca, siempre y cuando permanezca siendo poesía»




Por: Mario Pera



Róger Santiváñez es uno de los poetas peruanos cuya obra ha sido destacada desde la publicación de su primer poemario, Antes de la muerte (1979), contando a la fecha con más de una docena de poemarios en su haber. En el 2006, publicó una compilación de la de su obra, bajo el título de Dolores Morales de Santiváñez. Selección de poesía (1975-2005), luego de lo cual ha continuado publicando poemarios que han sido bien recibidos por la crítica especializada, y el público lector.
    Santiváñez estudió Ciencias de la Información y Artes Liberales en la Universidad de Piura, realizando luego su traslado a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en el año 1975, para realizar estudios de Literatura. Mientras cursaba sus estudios universitarios, se hizo miembro de los grupos literarios La sagrada Familia y Hora Zero (2da fase); años más tarde, fundó el movimiento Kloaka, con el que obtuvo gran reconocimiento, y el que fue base para muchos poetas peruanos de la generación de los 80.
Posteriormente, viajó becado a los Estados Unidos de América, en donde realizó estudios de doctorado en Literatura Latinoamericana en Temple University, obteniendo un Ph. D. en dicha especialidad. En el año 2005, su poemario Eucaristía lo hizo merecedor del Premio de Poesía José María Eguren de Nueva York, que, como hecho anecdótico, compartió con el poeta peruano Maurizio Medo.
En la actualidad, es docente de Español avanzado en Temple University, y de Poesía latinoamericana en Rutgers University. Reside en la ciudad de Filadelfia, E.E.U.U. En esta entrevista, Róger Santiváñez comenta y opina sobre diversos temas relacionados a la literatura, a la poesía en particular, y a su obra literaria.


1. Róger, nuestro país, el Perú, es uno muy complejo en distintos ámbitos como en lo social, lo económico, lo político, etc. Para ti, que has conocido de cerca y por varios años el circuito literario-poético peruano enmarcado en ese entorno nacional, ¿qué consideras que implica el ser un poeta en el Perú?, más allá de la visión que se tiene del poeta como un sujeto melancólico y acongojado.
Ser poeta en el Perú no se lo deseo ni a Superman, es lo que decía Manuel Morales —el increíble autor de Poemas de entrecasa (1969)— según me contaba Jorge Pimentel cuando me invitó a integrarme a Hora Zero en 1980. Por otro lado, es cierto que el poeta es melancólico y acongojado: siempre me acuerdo algo que me contó mi amigo José Mazzotti cuando entrevistó a una hermosa presentadora de la televisión peruana a fines de los 80s, María Claudia Zavalaga. Mazzotti la entrevistó para La República, y le preguntó: ¿Te gusta la poesía?, y ella le respondió: No, porque es muy triste. Poco después, esta chica tan bonita falleció. ¿Ya ves que tenía razón? Ya la sentía —como se dice—.
Sin duda, por los motivos que tú citas no solamente ser poeta, sino simplemente ser en el Perú es algo difícil. Yo —personalmente— desde niño no podía comprender el abuso y la opresión que se manejaba contra lo que, oía mencionar, eran llamados indios y/o cholos. Eso me rayaba el alma. Por eso fui católico de izquierda, y después maoísta hacia la adolescencia y juventud. En suma, era una situación intolerable para mi sensibilidad. Entonces —como poeta— quise poner mi arte al servicio de la revolución proletaria, y expresar a las masas explotadas. Algo de esto se trasluce en mi primer cuaderno Antes de la muerte (1979).
Además, ser poeta en el Perú significa enfrentarte, primero, con tu propia familia. Por ejemplo, mi hermano mayor pensaba que yo me había vuelto loco: ¿poeta? ¿Qué es eso? O sea, en el entorno pequeño-burgués en el que yo crecí, tú podías ser ingeniero, médico, abogado, etc., pero poeta jamás. Felizmente que mi padre era un hombre culto que apreciaba la poesía y el arte —siendo abogado y maestro universitario—, y él me apoyó resueltamente en mi vocación por la poesía. Yo tuve que luchar mucho por imponer mi libertad y mi vocación contra un medio que —en general— es opuesto al arte y a la creación. Y jamás cedí un milímetro, siempre puse primero, y por encima de todo, a la poesía. Y así sigo.
Por otro lado, una vez le escuché decir a Mirko Lauer que ser poeta en el Perú implicaba no sólo componer versos, sino ser un agitador —abrir conciencias— y una especie de maestro de escuela. Eso fue lo que quise ser cuando fundé el Movimiento Kloaka (1982). Actualmente ya no vivo en el Perú desde hace once años, pero mi subversión continúa: ahora en el ámbito estricto del lenguaje.

El corazón zanahoria (1era ed. 2002 y 2da ed. 2006)
prosa poética de Róger Santiváñez

2. Asimismo, ¿por qué crees que en un país como el Perú, con carencias de todo orden, existe una cantidad importante de personas que toman el rumbo de la poesía, y la producción poética nacional no declina?, ¿tal vez sean estas carencias las que motivan a los poetas nacionales a escribir?
No sé francamente si sean las carencias. Lo que sí puedo decirte, basado en mi experiencia personal, es que las condiciones —por más difíciles que sean— jamás serán óbice para el surgimiento de un poeta con vocación profunda y verdadera. Es decir, la poesía nace donde tiene que nacer, brota, como los geranios, en cualquier parte; es como la libido que marcha sobre la Tierra —bella y desconsiderada, Hinostroza dixit—.


3. Estudiaste en un colegio católico, dirigido por sacerdotes jesuitas. ¿Ello ha influido en tu poesía? ¿La visión y la firmeza de la formación jesuita han teñido o tiñen aún tu poesía de la mística que en los últimos tiempos muestra? Pienso aquí en tus poemarios Eucaristía, Santísima Trinidad o Santa María.
Un par de sacerdotes jesuitas —Charlie Ruidavest y Santiago García de la Rasilla— a quienes aquí rindo homenaje, fueron fundamentales en el despegue de mi vocación poética. Mi formación católica se la debo a mi mamá —devota carmelita—, quien en la primera infancia me llevaba diario a la misa de las 6.00 de la mañana en la Virgen del Carmen en Piura.
Asumí el materialismo dialéctico cuando me hice marxista en mi juventud sanmarquina. Posteriormente, fueron regresando aquellas primas imágenes carmelitas, las cuales adquirieron un sentido y visión poéticos. Creo, con Ezra Pound, que Dios es un estado de la mente. A él me acojo.
Cuadernos de Berlioz I con El oro de Acapulco,
publicación con poemas de Luis La Hoz y Óscar Aragón

4. Has sido partícipe de varios movimientos de la poética nacional peruana, fuiste miembro de los grupos Auki, La Sagrada Familia, Hora Zero 2da. etapa y fundaste el Movimiento Kloaka. En relación a ello, ¿cuál consideras que es la importancia de la formación de grupos o talleres dedicados al estudio, a la crítica o a la creación literaria y, en particular, poética?
Los considero de vital importancia en el momento de la formación de un poeta. El grupo que se inicia con El Oro de Acapulco —como le gustaba decir a Lucho La Hoz— y que editó Auki (1975), fue central cuando yo empezaba en la poesía. La Hoz, Armando Arteaga y Oscar Aragón me ayudaron mucho a comprender lo que es escribir un poema.
     La Sagrada Familia (1977) fue un colectivo de grandes amigos reunidos en un bar de la plaza San Francisco del centro de Lima —jóvenes poetas de San Marcos y de la Católica— estudiando y descubriendo juntos el arte de la poesía: Edgar O’Hara, Luis Alberto Castillo, Enrique Sánchez Hernani y el narrador Willy Niño de Guzmán. Yo era el más chiquillo de todos ellos. Fue una muy grata experiencia que —lamentablemente— destruyó el impacto que causó en nuestras inexpertas sensibilidades la feroz lucha de clases que se vivió en el Perú tras la caída del reformismo velasquista y el nuevo gobierno fascistoide de Morales-Bermúdez.
     Como dije líneas arriba, fui invitado —junto con mi musa de entonces, la poeta Dalmacia Ruíz-Rosas— por Jorge Pimentel a integrarme a Hora Zero 2da fase (1981), y acepté porque estaba convencido de que dicho Movimiento representaba —desde su fundación en 1970— a las masas populares urbanas —la nueva Lima— forjada por la avalancha migratoria que transformó la ciudad circa mediados y fines de los 60s. Con Hora Zero yo conocí al verdadero Perú. Salí de mi burbuja pequeño-burguesa universitaria y viví la calle, supe cómo era la gente de mi país de carne y hueso. Y también algo central para la poesía: cómo habla.
Posteriormente y desengañado de la izquierda, y ante la distinta situación que vivía el país —la insurrección armada de Sendero Luminoso, la corrupción y el narcotráfico copando las altas esferas del poder, y la incapacidad del gobierno belaundista para resolver los problemas urgentes de las masas— todo eso me llevó a una posición cercana al anarquismo y a la negación; fue allí cuando fundé el Movimiento Kloaka —junto a Mariela Dreyfus— para romper con todo, como rezaba la consigna que ella acuñó.
El estado de revuelta poética denominado Kloaka fue para nosotros (Novoa, Gutiérrez Lyma, Velarde, De Ramos, Soto, Heredia y Polanco) una especie de taller literario y vivencial. Una comunidad artística auténtica (llegamos hasta comer del mismo plato) leíamos y discutíamos nuestros textos, estábamos muy cohesionados interiormente. Formábamos una muy linda hermandad, justo ahora en 2012 y 2013 queremos celebrar la memoria de lo que fue Kloaka 30 años después. En la onda expansiva del Movimiento también participaron Mazzotti, Dalmacia Ruíz-Rosas, Dávila-Franco, Quijano, Bryce, Frido Martin, Bruno Mendizábal, la banda de fusión Delpueblo y Kilowatt, una suerte de presubte que murió antes de tiempo.
Cuando uno es joven y empieza a escribir, los colectivos son buenos por la intensa relación humana y poética que nos proporcionan. Luego, ya cada uno debe seguir su propio camino. Recordemos al gran Lucho Hernández: Solitarios son los actos del poeta / como aquellos del amor y de la muerte.

Izq.: Manifiesto del movimiento Kloaka fundado, entre otros, por Róger Santiváñez en 1982.
Der.: Foto del grupo literario La Sagrada Familia, en el que participó Santiváñez entre los años 1977-79.

5. Actualmente, y desde hace varios años, resides en E.E.U.U., ¿el cambio de ambiente, de cultura, de idioma, ha marcado tu obra poética? ¿Qué elementos consideras que ha aportado a tu poesía el hecho de residir en un país con una cultura tan distinta y heterogénea como la de los E.E.U.U.?
De hecho el cambio de entorno va a influir en tu expresión poética. En mi caso, yo volví a mi etapa de estudiante universitario en los Estados Unidos, y ahora de profesor. En mis últimos años en Lima, llevé una vida bastante desordenada, bohemia —era una suerte de poete maudit— y toqué fondo. Tuve que salir de Lima para evitar morirme. Y todo por seguir a pié juntillas las máximas de Rimbaud, sobre todo aquella que promueve el minucioso y radical desorden de los sentidos. Paré un segundo antes de la tumba y me fui a mi natal Piura, donde me encerré durante un año en la casa familiar. Luego —recuperado— tenía que seguirme yendo: por eso me vine a los Estados Unidos, para reinventarme.
Volví así a la vida académica que no vivía desde mis tiempos sanmarquinos. La vida, entonces, se volvió más apacible, contemplativa, dedicada al estudio de los lenguajes poéticos y a la creación. Esto —naturalmente— produjo un cambio en mi escritura. La nueva vida y su paz. Ingresé a Temple University, donde hice mi Ph. D. y conocí a mi esposa Kathy. Con ella entré también en una dimensión mística. Pero el cambio de lenguaje poético ya lo había empezado en Lima, en la soledad creativa de un departamento que compartía con Mabel Sarco en Pueblo Libre. Allí —en solitario—, principié mis exploraciones en lo que después supe era el neo-barroco y fui coincidiendo con él. Este trabajo lo he continuado aquí en USA, y ya compartiendo inquietudes con José Kozer, Eduardo Espina y con Roberto Echavarren, Reynaldo Jiménez y Eduardo Milán, que viven en América Latina. A todos ellos les debo mucho. De modo que el ambiente influye, claro, pero tengo que decir que llevo mi memoria de lo vivido en el Perú muy adentro, y eso aflora siempre en lo que escribo, ya sea en el tono, en un recuerdo, en un giro verbal, o en el tratamiento general de la poesía como sonido, es decir, música.
Otro elemento sería mi profundización en el estudio y la lectura de Pound, que siempre fue —desde mi juventud peruana— uno de mis más amados poetas universales.

Primeros números de la revista Auki, del grupo literario del mismo nombre,
en el que participó el poeta Róger Santiváñez entre los años 1974-76.

6. Róger, la poesía como sabes es muy absorbente para quien la escribe, requiere de tiempo, paciencia y trabajo constante por parte del autor, en tu caso, ¿has tenido que renunciar o abandonar algo que te causaba satisfacción por el hecho de ser poeta, por o para escribir poesía?
Cuando vivía en Lima tuve que renunciar al trabajo, al matrimonio y a todo lo que sería una vida normal entre comillas. Lo hice para mantenerme exclusivamente en la poesía. Esta lucha me costó años. Pero sobrevivía y casi a salto de mata. Aquí es un tanto diferente, aunque el trabajo en la universidad, a veces, le impide a uno dedicarse a la creación como quisiera.
Pero al menos, el remanso de los campus universitarios y la bucólica que me rodea en las praderas de Collingswood, me ayuda bastante a seguir en la poesía. Igual el apoyo y el amor de mi esposa. Cuando era joven en Lima, tuve que abandonar el cine y el rock que me fascinaban para dedicarme —en cuerpo y alma— a la poesía, porque ella es una amante celosa, única y absorbente. Y si la dejas, puede que ella no regrese jamás. Hay que vivir en estado de poesía, como me dijo Marco Martos en 1973, cuando yo me iniciaba. Eso es muy cierto. Si no estás en y con la poesía todo el tiempo, ella te deja y se acabó.

Eucaristía (2004), poemario con el que Santiváñez se hizo merecedor
del Premio de Poesía José María Eguren de Nueva York en el 2005,
premio que, además, compartió con el poeta peruano Maurizio Medo.

7. Para un sector, la poesía además de ofrecer la posibilidad de expresarse artísticamente, debe comprometerse con la mejora de la sociedad; sin embargo, para otro sector, la poesía como arte debe mantenerse aislada de la denuncia de los males que aquejan a la sociedad. En tu opinión, ¿la poesía debe o no servir y vincularse con la denuncia social, la crítica del medio en el que se vive?
La poesía puede ocuparse, servir o vincularse a lo que mejor le parezca, siempre y cuando permanezca siendo poesía. El tema no interesa en las artes, sino la forma, la manera en que presenta el acabado del trabajo. Hay grandes poemas políticos o politizados o históricos; pero son, primero que nada, grandes poemas. Así como hay poemas sobre cualquier otras cosa. Como te digo: el tema es irrelevante en el arte. Lo que interesa es la expresión. Yo —personalmente— pensé en la época que empezaba a escribir que la poesía podría coadyuvar al cambio de la sociedad para mejorarla. De esa onda recuerdo —por ejemplo— el poema «Cinco razones puras para comprometerse» de Cesáreo Martínez, brillante performance. Pero ahora aquella no es mi prioridad como poeta. Actualmente, lo que me interesa es el trabajo de lenguaje.
Yo —lógicamente— sigo pensando que esta sociedad hay que transformarla para mejor. Pero creo en la subversión de la palabra, en la invención de nuevos sonidos para la creación poética. Estoy por la experimentación radical fónica. Trabajo la materia verbalis (Eielson) para producir insospechadas conexiones musicales. He allí lo subversivo para mí en la poesía de hoy. Porque el lenguaje poético de uno (andando el tiempo, Westphalen dixit) va evolucionando.
Durante el imperio del conversacionalismo me fascinaba la idea de re-crear el habla cotidiana de la gente en el poema, siguiendo el apotegma poundiano Poetry is speech. Pero, en esa búsqueda extrema, aterricé en las playas neobarrocas, sumido en la elaboración de la secuencia fonética, enhebrando el poema como un textil (de texto) configurado por una fantasía verbal que se plasma con la belleza de la música. Otra idea central: el lenguaje de la poesía no es referencial, sino que posee autonomía propia.

Universidad de Temple (Filadelfia - E.E.U.U.), en la que el poeta se desempeña como catedrático.   

8. En nuestro país se ha debatido hace poco la reinstauración del antiguo Premio Nacional de Poesía, ¿consideras que es importante la reinstauración de este premio? ¿Qué aportaría a la poética nacional la reposición de un premio de este tipo?
La verdad no sé si aportaría algo o no. Es decir, a la poesía en sí no le aporta nada. Podría aportar a los poetas para un respiro pecuniario, que siempre es bueno. Recuerdo que ese premio —que la gente lo llamaba de fomento a la cultura— era interesante, y a veces se premiaban cosas bacanes (por decir, los Comentarios reales de Antonio Cisneros o Cuaderno de quejas y contentamientos de Marco Martos), pero otras tantas no era así. Los premios, en realidad, son algo muy relativo: cabría preguntarse —por ejemplo— ¿qué premio de poesía ganó César Vallejo?

El poeta Róger Santiváñez leyendo sus textos.

9. Por primera vez en el Perú, se realizará el Festival Internacional de Poesía de Lima (FIPLima), un nuevo intento por acercar a la poesía a la mayor cantidad posible de personas. Siendo uno de los poetas nacionales invitados a participar en el mismo, ¿qué expectativas tienes en relación a este festival, inédito en el Perú? Y, ¿qué opinas de la realización del mismo?
Opino lo mejor naturalmente; es una gran iniciativa por la cual debemos felicitar a Renato Sandoval, por supuesto, y me siento muy honrado con la invitación.
La expectativa que yo tengo, es la de leer mi poesía ante el más vasto auditorio que sea posible: es bueno que la poesía llegue a todos los corazones. Y también re-encontrarme con algunos amigos poetas, y conocer a otros.
Igualmente importante, es la posibilidad de poner la poesía a la orden del día, y tener ocasión de conversar y debatir sobre ella con todo tipo de personas convocadas por su misterio y su belleza.

Dolores Morales de Santiváñez. Selección de poesía 1975-2005 (2006),
publicación que compila la obra poética de Róger Santiváñez.

10. Para concluir Róger, ¿quisiéramos saber si te encuentras elaborando algún nuevo proyecto literario? ¿Si tienes algún nuevo poemario por publicarse?, pese a la reciente publicación de tu poemario Roberts Pool Crepúsculos (2011), quizá tengas en mente una antología de tu obra.
Bueno, una nueva antología todavía no: en 2006 salió una recopilación de mi obra denominada Dolores Morales de Santiváñez. Selección de poesía (1975-2005).
Tengo un nuevo libro inédito que he trabajado los dos últimos años, titulado Virtú, cuya edición prepara la Editorial Fuga de Santiago de Chile. También en Cajamarca —Perú— se prepara una reedición de El chico que se declaraba con la mirada.




Biodata
Róger Santiváñez. Piura - Perú, 1956. Ha publicado en poesía: Antes de la muerte (1979), Homenaje para iniciados (1984), El chico que se declaraba con la mirada (1988), Symbol (1991), Cor Cordium (1995), Santa María (2001), Eucaristía (2004), Dolores Morales de Santiváñez. Selección de poesía (1975-2005) (2006), Amastris (2007), Labranda (2008), Amaranth precedido de Amastris (2010) y Roberts Pool Crepúsculos (2011); y, en prosa poética narrativa: Santísima Trinidad (1997), Historia Francorum (2000) y El corazón zanahoria (1era ed. 2002 y 2da ed. 2006).
 
 
 
(Tomado del blog La Convención: http://www.la-convencion.blogspot.com/)